Salud

jueves, septiembre 03, 2020

La gordofobia, una realidad que se visibiliza más en tiempos de pandemia

Ahora cuando todo vuelve a la nueva normalidad, la ciudadanía debe ser muy cuidadosa con las palabras al encontrarse con familiares, amigos o conocidos. El modelo de Barbie y Ken está mandado a recoger.
La gordofobia, una realidad que se visibiliza más en tiempos de pandemia

La gordofobia es un fenomeno que esconde el temor de subir de peso ante la presión social. Existe desde mucho antes de la pandemia y recalcan los expertos se deriva del ideal de belleza delgado que se asocia a su vez con el éxito y reconocimiento personal. 

Un modelo además trillado con los muñecos Barbie y Ken, estereotipado por más de dos décadas en el mundo. 

Sin embargo, la cuarentena no fue el mejor amigo para muchas personas que tuvieron que vivir en un sedentarismo total y que sumados a la ola de memes donde se fortalecía en el imaginario la idea de aumento de peso, tomó una fuerte posición las personas reforzando la idea de dietas estrictas y consumo de entrenadores personales vía streaming para mantenerse en forma. 

De acuerdo a Antonia Larraín, influencer chilena, existen movimientos fuertes en todos los países donde se trabajan tallas para todos, una iniciativa que busca romper además con un factor de riesgo asociado a la mortalidad por cuenta de la Covid19, la obesidad. 

Y aunque la tarea no es fácil, se requiere de grupos de apoyo para las personas donde sientan seguridad de sí mismos y por su puesto mayores deseos de fortalecer su autoestima. 

La gordofobia o obesofobia se convierte entonces en uno de los comentarios más escuchados en tiempos de nuevas realidades en la convivencia. Esta discriminación o actitud negativa hacia las personas con sobrepreso debe ser asumida con la mayor responsabilidad por el ciudadano común al momento de encontrarse con su par, porque la persona que ha subido unos kilos tiene miedo a esas bromas y memes que los amilanan. 

 “Asumimos que el cuerpo gordo está enfermo sin ser nosotros doctores, ni hacerle exámenes. Nadie tiene derecho a decidir sobre el cuerpo del otro. Ni deberíamos opinar sobre eso si es que no nos preguntan”, dice Larraín en un portal chileno.

Para Consuleo Aldunate, médica psiquiatra y docente del Departamento de Neurociencias de la Facultad de Medicina, Universidad de Chile, un factor determinante está en la comida, entendiendo esta como un modo de nutrirse “que acompaña tan básicamente al hombre y a la mujer, que está necesariamente ligada a múltiples situaciones emocionales, de castigo y recompensa, de amor y de odio”

Recordemos que el comer está ligado al status y la presión social, en la medida que, el qué, cuándo y cómo se come, revelan el nivel social de un individuo y son usados como un modo de pertenecer o acceder a un determinado grupo socioeconómico. “El no comer también tiene un importante significado, pudiendo ser un castigo, una prohibición social o religiosa, resalta la especialista. 

La cuarentena dio para todo, y ahora los profesionales de la salud centran sus ojos en fenómenos sociales como los hábitos de consumos en tiempos de pandemia, porque así como aumentó el consumo e ingesta de licor en colombia, por ejemplo, también se registraron mayores ventas en productos como papas fritas, harina, dulces, galletas y chocolates, productos nada sanos, pero que ante situaciones de estrés funcionan en modo supervivencia. 

Viviana Assadi, psicóloga del Centro de Tratamiento de la Obesidad UC CHRISTUS, señala que “desde la ansiedad de lo qué va ocurrir, y empezamos a funcionar de manera amciega, generando esa conducta, nos ponemos en un escenario en que la vida gira en torno a la comida”.

Estos factores de riesgo asociados además con espacios pequeños hace que este tipo de productos generen mucho placer en las personas y  “pueden desencadenar una respuesta de dopamina en nuestro cerebro que también nos hace sentir bien”. Pero a su vez, la comida tiene un valor sentimental que lo hace reconfortante: la nostalgia, la sensación de seguridad, la felicidad o el amor que brinda su recuerdo, “la comida de mamá”.

Los expertos señalan que es importante apoyar a nuestros seres queridos a partir de acciones positivas donde no se juzgue a quienes han subido de peso, de ahí la importancia de usar las palabras precisas para no aumentar esa inseguridad que solo conduce a personas con problemas en su salud mental.



También te puede gustar...