Opinión

miércoles, abril 28, 2021

Una criminal mascarada: La llamada "democracia" colombiana

Una nota que soslayadamente toca el polémico fallo de una magistrada del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que atenta contra derechos fundamentales de los ciudadanos de movilización, expresión y protesta consagrados en normas constitucionales en nuestro país.
Una criminal mascarada: La llamada  "democracia" colombiana

Por: Julio César Carrión Castro  


Hemos llegado al reino pleno de la biopolítica moderna, a ese capitalismo degenerado que señala la decadencia de Occidente. 

Engañifa que aún persiste en cubrirse con la palabra “democracia”, así esta se haya convertido en un cascarón vacío... Completa expresión del fracaso de los tradicionales postulados democrático-liberales que decían sustentarse en la vigencia de una sociedad civil, ilustrada y participativa, con teorías y discursos incluyentes y hasta emancipatorios, como el de los derechos humanos universales e inalienables. 

En conclusión;  hemos llegado al fascismo democrático, al demofascismo que constituye la apoteosis contemplativa y criminal a la vez, del desencanto y el cinismo. 

Fascismo de nuevo tipo que ya no reclama el entusiasmo ni la movilización total, que caracterizara a los fascismos anteriores. Ahora, masas de sujetos nominalmente “demócratas”, conviven extasiados dentro del pensamiento único, bajo convicciones de rebaño, movidos uniformemente por los medios de comunicación, que definen los usos, los gustos y las opiniones de las masas, con ausencia total de la ética, de la crítica, de la oposición y hasta de las diferencias. 

Más, a pesar de todas las evidencias del fracaso, o quizás gracias a ellas, persisten los defensores a ultranza del "sistema democrático".  Incluso aquellos despistados o malintencionados  de la llamada "izquierda académica", que no cesan en la cantinela de que “la democracia es la menos mala de las formas de gobierno conocidas”, e insisten en darle validez y proyección a esta criminal mascarada...


La columna escrita por *Julio César Carrión Castro* no representa la línea editorial del medio El Cronista.co 



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