Opinión

miércoles, julio 21, 2021

PDETS: Obras son amores…

Es el momento de los hechos, no más anuncios y planeación en espiral, ejercicios participativos de proponer y proponer, van años en eso… Son necesarias acciones concretas y medibles, obras que se vean, veedurías ciudadanas activas y comprometidas con los recursos asociados a los PDETS y a la Paz.
PDETS: Obras son amores…

Por: Felipe Alejandro González S.


Los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial PDETS han generado una expectativa desbordada en varias regiones del país. Parece agotarse ya una extensa, compleja y costosa etapa de planeación de dichos procesos, concebidos inicialmente como instrumentos para la gestión de recursos y proyectos asociados a la Paz, que para el momento   adolecen de resultados concretos, medibles y palpables. 

Ya se han vuelto cotidianos los ejercicios participativos de los PDETS en los 170 municipios de implementación, en los que participan todo un ramillete de instituciones del Estado, acompañantes internacionales y organizaciones de la sociedad civil, valiosos en términos democráticos, por supuesto, y pertinentes como espacios de escucha para las necesidades básicas insatisfechas de las comunidades más laceradas por el conflicto armado. Lo cierto es que, por estos tiempos, ya existe una preocupación común respecto a las obras y proyectos a los que les ha sobrado publicidad y han tenido un sinnúmero de pomposos anuncios de destinación de recursos oficiales. 

Varias temáticas planteadas por las comunidades y sus representantes en los reiterados ejercicios PDETS resultaron ser apenas obvias:  las mismas reivindicaciones sociales y de protección de Derechos Fundamentales que se han hecho en los territorios golpeados por el conflicto desde hace poco más de diez lustros.  

La concepción de la idea de Paz Territorial e Implementación de Acuerdos, presenta una distancia abismal entre los dos últimos gobiernos nacionales, al punto que parte del destino de los recursos de los PDETS, se encuentran actualmente en las arcas de un gobierno que tiene atenazando el tema de la Paz, que con eufemismos institucionales ha venido diluyendo la concepción inicial  que tenían estos instrumentos, esenciales para la implementación efectiva de los Acuerdos y para la reducción de los índices de violencia.  

La voz de alerta resuena también, por el inesperado interés del sector privado y los más poderosos grupos empresariales en los municipios PDETS. Se trata de un mecanismo llamado “Obras por Impuestos”, por medio del cual los grandes contribuyentes, supuestamente, podrán aportar al cierre de brechas socioeconómicas en los municipios PDETS por medio de obras, principalmente de infraestructura y conectividad. Sin faltar a la buena fe de la iniciativa, resulta apenas curioso que varios de los grupos económicos de poder en el país - que se opusieron férreamente a la negociación de Paz, ahora puedan sacar réditos tributarios anunciando proyectos comunitarios, aumentando así, aún más, las expectativas y especulación sobre los PDETS. No deja de llamar la atención que obras históricamente sugeridas por las comunidades, aún no tengan lugar en varios de los PDETS. Sin embargo, los grandes empresarios ya cuentan con un lugar privilegiado para presentar proyectos y eludir impuestos.

Es el momento de los hechos, no más anuncios y planeación en espiral, ejercicios participativos de proponer y proponer, van años en eso… Son necesarias acciones concretas y medibles, obras que se vean, veedurías ciudadanas activas y comprometidas con los recursos asociados a los PDETS y a la Paz. Hay que liberar los PDETS de ese manto tecno-burócrata que pocos entienden, es urgente que los recursos de la paz efectivamente produzcan Paz y lograr que los PDETS, no repliquen, una vez más, la oferta caduca del Estado Colombiano.

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