Editoriales

viernes, octubre 23, 2020

Una necesaria aclaración

Dar una información inexacta en todos los medios de comunicación del mundo no es raro. Sucede a diario y nadie escapa a un "embuchado", lo fundamental es corregir y reconocer con valor y gallardía el error.
Una necesaria aclaración

Aunque varios portales y medios dieron la noticia falsa sobre la muerte del conocido y apreciado empresario Carlos Alvarado, entre ellos el nuestro; al menos, tuvimos el valor, la ética y la gallardía de reconocer a tiempo nuestro error.

El apresuramiento de uno de nuestros colaboradores al no verificar ni constatar la información, como elemento mínimo que exige el oficio a la hora de emitir una información de tal naturaleza, nos llevó a rectificar pronto y afrontar la incómoda situación que se registra en cualquier medio luego de una falla de estas.

Algunas precisiones y necesarias aclaraciones que se deben hacer en este caso, son las siguientes: tanto el Editor como quien escribe esta nota, al enterarnos de la presunta muerte del señor Alvarado, dimos las instrucciones precisas que esa noticia no se publicara hasta tanto se verificara con fuentes de entera credibilidad. 

Al rato, en el lugar donde me encontraba, recibí una llamada del exministro y exsenador Alberto Santofimio Botero, quien me dijo que no era cierta la noticia que se había emitido en nuestro portal  sobre la muerte del empresario Alvarado. Nos dijo que se encontraba en estado crítico y que tenía como fuentes a uno de los integrantes del equipo médico que lo atendía y a familiares del paciente. 

De inmediato procedí a ordenar el retiro de la publicación que se había hecho en la página de Facebook de este portal, contraviniendo las orientaciones que se habían dado.

Procedimos a hacer la rectificación correspondiente y a presentar nuestras disculpas públicas a los familiares de don Carlos Alvarado y a los lectores, por supuesto.

Pero infortunadamente, este hecho ha sido tomado por algunos para utilizarlo con beneficio de inventario para sus intereses mezquinos, en especial por personas comprometidas en presuntos hechos de corrupción en un fracasado programa de vivienda para periodistas, El Portal de San Gabriel, cuando carecen de autoridad ética y moral para hacer señalamientos.  

Las faltas cometidas al interior de nuestro portal, por el desacato a las instrucciones que se habían dado previamente para la publicación de la noticia en referencia, las solucionaremos internamente y, de seguro, será una experiencia a tener en cuenta para reafirmar que el periodismo es un arte o profesión que se ejerce con creatividad, inteligencia, tacto, sabiduría, paciencia, y, sobre todo, sin apresuramientos ni ligerezas. 

Sin embargo, casos como el tema que estamos tratando son de comunes en nuestra profesión, y se toman como gajes del oficio. No obstante ello, se deben tomar las medidas necesarias para estos embuchados no sucedan en los medios de comunicación. Y solo la pericia y el buen juicio del periodista son la vacuna contra este virus.    

Ese periodismo de "chivas", rapidez e inmediatez está proscrito de nuestro medio, nuestra misión periodística tiene inclinación  preferencial por la información de análisis y profundidad revestida con una alta dosis de responsabilidad, sobre todo, nos interesa la credibilidad que podamos tener en nuestro lectores y seguidores. Reiteramos nuestras disculpas por el insuceso.

Cordialmente

Humberto Leyton
Director



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