Editoriales

jueves, noviembre 05, 2020

El juego a dos bandas de Orozco en la RAPE

Audaz la iniciativa del mandatario seccional de poner al Tolima a participar en dos importantes grupos regionales para expandir las proyecciones de desarrollo económico, social, cultural y político en la región Central y el Eje Cafetero.
El juego a dos bandas de Orozco en la RAPE

El mundo moderno está girando alrededor de alianzas estratégicas y de esquemas asociativos regionales que buscan potenciar su desarrollo económico, ambiental, de infraestructura, social y cultural. 

En este sentido ha surgido la sigla RAPE (Región Administrativa y de Planeación Especial), que busca no solo motivar la regionalización a través de la planificación, sino ir más allá tras un nuevo diseño territorial más fuerte y vigoroso con la articulación de proyectos y esfuerzos comunes de los departamentos que pertenezcan a estas unidades. 

En Colombia la RAPE es un sistema asociativo que tiene origen constitucional en el artículo 325 de la Carta Política y de la Ley Orgánica Territorial (Ley 1454-2011), que permite, con autorización de las Asambleas o Concejos Distritales, se unan entidades territoriales con personería jurídica, autonomía y patrimonio. Esta idea no es nueva y existe en otros países como Francia y Brasil con buenos resultados. 

Aquí lo interesante, es que estas alianzas permiten la planificación conjunta de la producción agrícola, la industria y de bienes y servicios, entre otras. Además de asegurar mercados en los departamentos que las integren. Es decir, que se agranda la torta comercial, se puede producir a menor costo, realizar obras de infraestructura conjuntas, y lo más importante, crear bloques regionales fuertes y desarrollados en diferentes aspectos, donde los departamentos que los integren son los grandes beneficiados. 

En palabras sencillas, es poner en práctica aquella sentencia popular que la "unión hace la fuerza" o "donde comen unos comen todos", y se crean unos lazos de solidaridad regional donde departamentos como el Tolima tendrá el acompañamiento de otros en la búsqueda de un mejor bienestar para sus habitantes que serían los directos beneficiados con estas políticas de unidad de regiones. 

En estas condiciones, las aspiraciones del gobernador Ricardo Orozco, de poner a jugar al departamento en dos canchas aparentemente diferentes es audaz, pues se trata nada menos de ampliarle el panorama de desarrollo de nuestro departamento, donde la pelota se puede mover sin problemas tanto en la RAPE Región Centro, como en la RAPE Eje Cafetero, teniendo en cuenta que en ambos lugares tenemos cosas comunes que nos unen en los diferentes aspectos ya descritos. Nos parece que el mandatario está pensando en grande, de sacar a su territorio de esa concha donde se ha mantenido, abrirlo a nuevos horizontes y ponerlo a jugar en grandes ligas. 

Esta tarea no será fácil. Posiblemente se presentarán divergencias, pero lo importante es lograr acuerdos fundamentales donde todos ganen y que los que más tienen sean solidarios con los departamentos menos favorecidos. 

El reto de estos procesos de la RAPE, es diseñar creativamente estrategias en puntos comunes que unan a los asociados en los diferentes aspectos, como en transferencias de tecnologías, mercados, cadenas productivas y la construcción de bienes públicos regionales, para citar algunas. 

Igualmente, se debe pensar en un protocolo o manual de funcionamiento que contenga reglas mínimas para zanjar problemas y diferencias que se puedan presentar en estos organismos. 

Por ejemplo, las características y posibilidades del Tolima al participar en la RAPE Centro, están contenidos en documentos de esta asociación donde se citan algunas cifras como estas: 

El 29 por ciento de la población del país, es decir 13’870.477, habita esta región. 

Representa el 14 por ciento del territorio nacional.

El 30 por ciento de los municipios de Colombia; es decir, 316.

El 30 por ciento del recurso hídrico de todo el país está en la Región Central, con los ecosistemas estratégicos río Bogotá, río Magdalena, río Meta y sistemas de embalses.

Aporta el 40 por ciento al PIB nacional, es decir, casi la mitad del total.

En cuanto a la RAPE Eje Cafetero, hasta hora se está formando, y el Tolima, según el gobernador Orozco, considera que “Haciendo parte de una región tan rica  tenemos la inmensa posibilidad  de fortalecer sectores importantes de nuestra economía como son el sector turístico, el agropecuario y educativo, entre otros"

También se podría pensar en el desarrollo de las comunicaciones, especialmente con el canal regional Telecafé, donde el Tolima podría tener su propia parrilla, lo mismo que en el Canal 13.

En fin, las posibilidades y perspectivas de desarrollo, en todo sentido, que tiene nuestra región son insospechadas, y desde este portal (El Cronista.co), hacemos causa común con el gobernador Ricardo Orozco, para que su proyecto se materialice.

Adelante Gobernador.



También te puede gustar...