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lunes, mayo 10, 2021

Viaducto de la 60, es igual a los aviones de guerra de Duque

Dirigentes políticos y sociales, suscriben carta abierta dirigida al alcalde de Ibagué Andrés Hurtado, en ella, además de cuestionar su labor, lo invitan a que desista de obras innecesarias como la del viaducto de la 60 con 5a, piden, además, transparencia en la contratación.
Viaducto de la 60, es igual a los aviones de guerra de Duque
En virtud a la ineptitud para administrar la ciudad de Ibagué, y la innecesaria y poca claridad en las contrataciones, dirigentes de distintas vertientes políticas, como líderes de opinión, intelectuales, y sectores sociales, se encuentran firmando una carta abierta dirigida al alcalde Andrés Hurtado.
 
El documento que suscriben hasta el momento, entre otros, Camilo Delgado, Alfredo Bocanegra, Rubén Darío Correa, Marco Emilio Hincapié (diputado), Carlos Reyes, Renzo García y Javier Mora, en su inicio cita una frase del pensador uruguayo, Eduardo Galeano:    
 
“Hoy, más que nunca, es preciso soñar. Soñar, juntos, sueños que se desensueñen y en materia mortal encarnen”.
 
"Alcalde Andrés Fabián Hurtado, concejales de Ibagué, ciudadanía en general.
 
Los abajo suscritos, entendiendo la necesidad que nos acoge como actores de la sociedad civil, y en vista de las circunstancias de conflictividad social y política, entendemos la pertinencia en la generación de aportes que posibiliten el camino al diálogo para la salvaguarda institucional desde una perspectiva de los Derechos Humanos.
 
Sobre este entendido consideramos, tal y como se ha observado en el desarrollo de la legítima movilización social, que el conflicto en sí mismo no ha sido solamente generado por una obtusa reforma tributaria, sino que está nutrido a partir de la desigualdad social generada por la pandemia, un modelo económico inequitativo como el neoliberal que impide la  garantía de derechos fundamentales a cada vez más colombianos, el silenciamiento a partir del asesinato sistemático de líderes sociales, el recrudecimiento del conflicto armado en muchas regiones del país derivado del incumplimiento a los Acuerdo de Paz, la corrupción estatal que termina desprestigiando a la institucionalidad y la ineficaz atención a una población que cada vez se ha visto más empobrecida.
La pobreza en Ibagué campea. La Ciudad Musical es la segunda con mayor desempleo después de Quibdó, la ciudad con mayor desempleo juvenil del país, más de 300 mil personas en condición de pobreza monetaria, aumento sin igual de la pobreza extrema, y el hambre que en este momento padecen más de 100 mil personas, no solamente se convierte en el caldo de cultivo para la explosión social, sino que también es una tragedia humanitaria que nos puede poner de frente a un espiral de violencia de proporciones inimaginables, si no se tiene el manejo institucional que esta circunstancia requiere.
 
Insistimos que el estallido no lo causó la reforma, esta simplemente fue el detonante de un malestar que previamente ya se venía sintiendo en las calles, expresado en los altos niveles de inseguridad e intolerancia que experimenta la ciudad; escenas de atracos, riñas callejeras, violencia intrafamiliar y suicidios, son reflejos de la dramática situación social y una clara muestra de ese sentir ciudadano que se debate entre el desespero, la incertidumbre, la indignación y descontento. 
 
La actual coyuntura debe ser analizada por las instituciones si se quiere encontrar una salida al fenómeno de la protesta; entre muchos de los factores de indignación encontramos  la desconexión de una clase dirigente  con la cruda realidad que viven millones de personas en el país, pero también por el discurso contradictorio de la austeridad en el gasto mientras los gobernantes destinan cuantiosos recursos en cosas innecesarias que van desde camionetas suntuosas a aviones de guerra en el marco de una pandemia, pobreza generalizada y corrupción galopante.
 
Lo que más nos preocupa de este escenario es la limitada acción institucional reflejada en sus débiles políticas sociales y económicas que no dan respuestas a las imperiosas necesidades anteriormente descritas, sino que tampoco permite llegar al diálogo social sin antes desatar la fuerza contra la población indignada. Esto es apagar el fuego con gasolina.
 
El Concejo Municipal de Ibagué otorgó el año pasado, a través del Acuerdo 0006 del 1 de junio del 2020, al alcalde de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado, un cupo de endeudamiento y la contratación de un préstamo por $105.000 millones. Estos recursos tienen una destinación en los sectores de, agua potable y saneamiento básico, infraestructura, vivienda, salud, educación y deporte.
 
 Observamos allí con suma preocupación, que ningún recurso de ese crédito fuese destinado a los sectores de atención a la población vulnerable, ni reactivación económica, aunque sabíamos por  los numerosos análisis, que además de la salud, serían los sectores presupuestales que debieran concentrar la mayor inversión de recursos dentro del sistema de administración pública.

Los proyectos asociados a dichos recursos son: 

 
- Ampliación del acueducto complementario para las comunas 9, 12 y 13 por $7.653 millones.
 
- Infraestructura vial urbana, cofinanciación del viaducto de la calle 60, por $40 mil millones.
 
- Infraestructura y dotación de centros hospitalarios en Picaleña, Salado y Topacio por un valor de $12 mil millones.
 
- Terminación de las instituciones educativas que se encuentran inconclusas por un valor de $5 mil millones.
 
- Construcción de la pista de BMX, piscina de olas, coliseo de raquetas, Tejodrómo y el complejo de piscinas en la unidad de la 42 por un valor de $30.347 millones.
 
- Mejoramiento de viviendas de los estratos 1 y 2 de las trece comunas de la ciudad por un valor de $10 mil millones.
 
Resaltamos en negrilla el proyecto del “viaducto” de la calle 60 por un valor de $40.000 millones. Dicho Proyecto fue presentado originalmente por el alcalde Luis H Rodríguez en 2014, y al cual, según informes de prensa, se le asignaron $1.400 millones en estudios y diseños.
 
 En 2016 fue retomado por Andrés Fabian Hurtado como Secretario de Infraestructura del Departamento y formulado en la Metodología General Ajustada de Planeación Nacional, e incorporado al Banco de Proyectos de la Gobernación del Tolima, por un valor de $32.000 millones en el 2017.
Tres años más tarde Andrés Fabian Hurtado, ya como alcalde de Ibagué y a través del Secretario de Infraestructura, en entrevista a un medio local, expresó que podría llegar a tener un costo de $75.000 millones. Lo que demuestra con claridad que el proyecto carece de una planificación financiera y presupuestal, pero que además no se encuentra priorizado ni en el Plan Maestro de Movilidad y Espacio Público de la Ciudad, ni mucho menos en el CONPES 4017 del 2020 del Sistema Estratégico de Transporte, así como tampoco se tiene la claridad sobre su importancia en términos del mejoramiento de la movilidad de Ibagué.
 
ALCALDE HURTADO, DEPONGA SU INTENCIÓN DE REALIZAR EL “VIADUCTO” DE LA 60, E INVIERTA ESOS RECURSOS EN LA ATENCIÓN DE EMERGENCIA A LA POBLACIÓN VULNERABLE.
 
Dicho proyecto podría ser equiparado con el de los aviones de guerra de Duque, y la falta de claridad sobre estos aspectos puede agudizar el malestar generando una mayor contradicción y conflictividad social en una ciudadanía que cada vez observa más a la institucionalidad como un sistema corrupto generador de inequidad y desigualdad.
 
Entendemos la importancia de los demás proyectos vinculados al préstamo por el desarrollo a la atención a la garantía de derechos tales como salud, educación, vivienda, agua potable y saneamiento básico, sin embargo la garantía de una alimentación digna, es decir de la seguridad alimentaria para todos los ibaguereños, así como la seguridad de sus ingresos que en la mayoría de hogares es sustentado por la economía informal, debe ser tratada con declaratoria de urgencia y de emergencia, antes que el estallido pueda devolverse como un boomerang contra la institucionalidad en su conjunto.
 
$40.000 millones del viaducto, más $35.000 millones del nuevo préstamo que se piensa solicitar por $60.000 millones, en el entendido que $25.000 millones serán destinados para la recuperación de las colapsadas redes de alcantarillado y pavimentación de vías, tendríamos entonces $75.000 millones, que pueden ser vinculados al presupuesto del sector de Atención a la población vulnerable que hoy asciende a $15.000 millones, fundamentalmente para tratar los temas de seguridad alimentaria a la población en condición de pobreza y la reactivación económica a partir de microcréditos a la economía informal.
Alcalde Hurtado, señores concejales, los recursos solicitados y que pagaremos todos nosotros como ciudadanos ibaguereños en las vigencias futuras, deben garantizar la solución a los problemas que subyacen a este gran malestar ciudadano. Será una gran oportunidad para sentarnos a dialogar en torno a estos problemas, la salvaguarda institucional y el cierre de brechas para la disminución de la desigualdad social. 
 
Por último, también debemos precisar que el diálogo no solo se construye entre pares y decir con vehemencia que es necesario, que la institucionalidad se siente, de manera urgente, a dialogar con los otros actores en conflicto que hoy se articulan desde distintos movimientos y sectores sociales inconformes. 
 
La petición clara de los manifestantes para sentarse a dialogar es la acción necesaria de judicialización de el o los autores que por acción u omisión generaron las circunstancias en las que resultó asesinado Santiago Murillo, así como el relevo o renuncia de los mandos que tiene bajo su responsabilidad el uso de la fuerza púbica, tal y como ha sido solicitado por diputados y concejales del Departamento y de Ibagué.
 
Esta acción sería tomada como un acto de empatía de su parte, tal y como la ha referenciado en sus redes. 
 
También le solicitamos señor alcalde no siga incendiando la ciudad con solicitudes de militarización. La salida es el diálogo concertado.
 
Tenemos entendido que los distintos actores manifestantes han generado unos escenarios de diálogo y discusiones programáticas a través de asambleas populares, de allí saldrán un cúmulo de requerimientos que estarán, más temprano que tarde, sobre su mesa, por lo mismo es necesario conjugar estos elementos para realizar una profunda política social y económica que traiga el bienestar a nuestra amada Ciudad.
Estaremos atentos y prestos a seguir generando los espacios de debate de ideas más que necesaria en esta coyuntura, para salir entre todos de esta delicada situación que no es otra cosa, que el resultado de la desatención de los problemas sociales que han venido afectando a la población durante muchos años y en la que todos debemos aportar si queremos vivir de manera tranquila en una musical y florida Ibagué".
 
“Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana”.
Eduardo Galeano.


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