Destacadas

martes, marzo 02, 2021

¿Quién sacará a Ibagué del hueco?

De los tantos inconvenientes que enfrenta Ibagué, hay uno que además de deslucir la ciudad, terminó por convertirse en eterno dolor de cabeza para los ibaguereños: La desbaratada malla vial. Estará condenada Ibagué a tener por siempre una malla vial que solo produce pena ajena. Informe especial de El Cronista.co.
¿Quién sacará a Ibagué del hueco?
Este es el lamentable estado en el que se encuentra una calle en el barrio Ricaurte, en pleno corazón del sur de Ibagué, la cual en algún momento estuvo pavimentada.

En gran medida la buena imagen de una ciudad se mide de acuerdo con el estado que presentan sus calles y avenidas.  Simple y llanamente es la carta de presentación.

Se puede palpar en ciudades similares en su tamaño a Ibagué como Manizales, Pereira, Armenia, Bucaramanga, cuyas avenidas y separadores lucen impecables. Además de transmitir una imagen positiva, muestra el compromiso de sus gobernantes.


La malla vial ya ni siquiera es tema de promesa electoral.


Hace 7 años el editor del diario Portafolio, Edmer Tovar en una visita a Ibagué contaba que lo que más le había impresionado de su corta estadía en la ciudad, fue la cantidad de huecos que observó en las avenidas, decía que en una de las vías de acceso a la ciudad (vía al norte El Salado) parecía una trocha rural.

Malla vial, dejó de ser tema de campaña electoral


Lo cierto es que hasta hoy nadie se ha esmerado en encontrarle solución a esta problemática que afecta el estado de ánimo y la calidad de vida de sus habitantes. Pero lo grave, es que pareciera que la mayoría de ibaguereños se hubieran resignado a convivir con esta penosa situación que cada día empeora más y no se ve solución ni en el mediano ni largo plazo. Ya ni siquiera es tema de promesa electoral.

Prácticamente, la campaña de 2019 por la alcaldía fue el final de esta promesa, pues los candidatos en contienda, a diferencia de campañas pasadas, en esta ocasión se olvidaron de ponerla en la agenda como ofrecimiento principal.

En el pasado los aspirantes a la Alcaldía obtenían buena votación a costa de prometer el arreglo de la malla vial. Quizás los candidatos del 2019, incluido el que ganó, Hurtado, pensaron que esa promesa más que agotada, había entrado en un desgaste, pues los ibaguereños cansados del ofrecimiento de que Ibagué por fin iba a tener unas vías en buen estado, dejaron de creer en esa sempiterna promesa.


“No es comprensible que la Alcaldía se haya concentrado solo en el deprimido o puente de la 60 con la avenida El Jordán, donde se van a invertir 45 mil millones de pesos, mientras las calles están destruidas”


También los concejales

Pero no solo los candidatos a la alcaldía han acudido a la promesa del arreglo de la malla vial para obtener réditos electorales, también la mayoría de aspirantes al Concejo se han vuelto especialistas en hacer este ofrecimiento. Tanto que algunos de ellos han conseguido elegirse y reelegirse a punta de prometer el arreglo de calles en los barrios y comunas de la ciudad.

Quizá por esto es que en el Concejo de Ibagué han brillado por su ausencia debates de control político profundos relacionados con esta situación. “A la mayoría de los concejales no les interesa abordar este tema porque se les acaba la fábrica de votos”, le dijo a El Cronista.co un reconocido líder de la comuna 9, quien agregó que en las campañas es normal ver a candidatos al Concejo llegar a los barrios a pedir el voto a cambio de que, si son elegidos, gestionarán las pavimentaciones de las calles en mal estado.

 “Ante el desespero de ver el deterioro de las vías, la comunidad cree en la promesa y vota, y hay que decirlo que algunos cumplen, aquí han llegado ya elegidos, con el alcalde a cortar la cinta, solo que la vía dura muy poco en buen estado, por eso sería bueno que las pavimentaciones se hicieran en concreto como la que hizo el alcalde Pacho Peñaloza en la avenida el Ferrocarril, después de tantos años y ahí sigue”.


La malla vial dentro de las grandes obras

También llama la atención, que la Alcaldía a estas alturas ponga como obras de gran envergadura para la ciudad, la recuperación de la malla vial, cuando debería ser un tema ya superado. Para algunos esta es otra muestra clara del atraso que presenta la ciudad.

En un especial (publirreportaje) contratado por la Alcaldía de Ibagué y publicado en el 2020 en un medio nacional, la administración de Hurtado resaltaba que uno de los planes más ambiciosos de la alcaldía de Ibagué consistía en la recuperación de 600.000 metros cuadrados de malla vial urbana.

En la rendición de cuentas de comienzos de diciembre pasado, el alcalde Hurtado  destacó que en nueve meses la alcaldía había logrado la pavimentación de 8.000 metros cuadrados con una inversión de 3.334 millones, obras que se adelantaron en barrios que llevaban más de 20 años a la espera de las intervenciones. Este mensaje de Hurtado ha sido el mismo en las últimas administraciones.


“No se imagina la desesperación en la que uno trabaja al tener que rodar por calles intransitables, porque es evitando los huecos para cuidar el carro, y al mismo tiempo en esa esquivada de huecos aparece el peligro de que uno atropelle a alguien”


Costos

En 1998 se hablaba de un estimativo sobre el costo que tenía recuperar toda la malla vial de Ibagué, entre 600 y 700 mil millones de pesos.  En un editorial reciente del diario El Nuevo Día se mencionaba una cifra escandalosa, donde según cálculos de la Alcaldía se requieren dos billones de pesos para recuperar las vías en su totalidad.

Según cálculos, porque la secretaría de Hacienda ni de Infraestructura no suministran esa información, pero acudiendo a los registros de la prensa, lo cierto es que sumados los últimos seis periodos de alcaldes, a la malla vial de Ibagué se le han invertido alrededor de 500.000 millones de pesos.

Con esa cifra, según el ingeniero civil Andrés Perdomo consultado por El Cronista.co, es una inversión más que suficiente para que por lo menos los principales corredores viales de la ciudad estuvieran en perfectas condiciones. En ese punto es preciso poner de ejemplo el estado deplorable en que se encuentra la avenida El Jordán y el tramo entre el puente del Sena y la glorieta de Mirolindo.


El ingeniero Perdomo señala que no es comprensible que la Alcaldía se haya concentrado solo en el deprimido o puente de la 60 con la avenida El Jordán, donde se van a invertir 45 mil millones de pesos, mientras las calles están destruidas. “Eso es como tener la fachada de la casa reluciente y adentro está en obra negra”. 

No existe calidad ni mantenimiento

Aclara el ingeniero Perdomo, que eso sería posible si la secretaría de Infraestructura del municipio les exigiera a los contratistas calidad en las obras de reparcheo y pavimentación. “Aquí es donde deberían actuar, sobre todo, las veedurías ciudadanas. Basta analizar sitios recuperados y al cabo de tres meses ya no existe la menor señal del trabajo hecho. Ejemplos hay muchos y uno no entiende porqué nadie dice nada, ni el Concejo se esmera en hacer un control político sobre esa anomalía que viene de años”.

Pero a la falta de calidad en los trabajos, el ingeniero Perdomo añade que la  mayor falla o equivocación se da porque desde la secretaría de Infraestructura nunca ha existido un mantenimiento preventivo riguroso, es decir que no se realiza seguimiento permanente a las vías, de tal manera que en el momento que empiezan a aparecer los huecos, de inmediato se intervenga el tramo que presenta el daño, tal como se hace en otras ciudades, por ejemplo Medellín.

 “Allí aparece un hueco y de inmediato las cuadrillas lo tapan, de esa manera se evita que la malla vial se deteriore y el costo de recuperación es menor, en cambio en Ibagué ocurre lo contrario, dejan que el hueco se extienda hasta que se come toda la vía y el costo por supuesto va a ser superior”.


Falta trabajo en equipo

Expresa el ingeniero Perdomo que otro problema que se observa y que entra a agudizar la problemática es que la secretaría de Infraestructura y el Ibal no trabajan en equipo “Aquí es frecuente observar que el Ibal hace arreglos y deja las zanjas abiertas y ni Infraestructura ni el mismo Ibal reparan el daño y ahí empieza el deterioro de la vía, quedan esas zanjas que además de afectar la movilidad perjudican a los propietarios de los vehículos, pues los daños de los carros son inevitables”.

Como siempre que se habla del mal estado de la malla, aparece siempre la justificación en el sentido que la culpa es del alcantarillado obsoleto que tiene la ciudad. El ingeniero Perdomo señala que, si bien es cierto lo de vetusto del alcantarillado, no necesariamente está ahí el problema del deterioro de la malla vial “Hay sectores de la ciudad donde nada tiene que ver el problema del alcantarillado y el ejemplo se puede poner en la mayor parte de los corredores viales”.

Muertes y heridos

Además de afectar la movilidad, son innumerables los accidentes de tránsito que a diario ocasiona el mal estado de la malla vial de la ciudad, incluso han sido ya varios las personas que perdieron la vida como consecuencia de haber caído en un hueco o al haber tratado de esquivarlo.

Las principales víctimas son motociclistas, como bien lo refiere Frank Alfonso del colectivo Fusión Motera, organización que al ver el lamentable panorama que se ve en las calles, decidieron a comienzos de 2020 señalar los huecos más peligrosos para que la Alcaldía los tapara.


Entre las personas que perdieron la vida por culpa de un hueco, se recuerda a la joven Angie Paola Sánchez Celemín de 20 años de edad quien murió en enero de 2020 después de sufrir accidente en la avenida Guabinal. Angie trabajaba haciendo domicilios. Lo mismo ocurrió con Diego Alejandro Gómez Barrero en septiembre de 2020 en la avenida Mirolindo.

Movilidad a paso de tortuga

Aunque la afectación es general, es el sector del transporte público quien más sufre las consecuencias, son los taxistas y conductores de buses que no se cansan de pedir solución.

Soy conductor de taxi desde hace 10 años en Ibagué y no se imagina la desesperación en la que uno trabaja al tener que rodar por calles intransitables, porque es evitando los huecos para cuidar el carro, y al mismo tiempo en esa esquivada de huecos aparece el peligro de que uno atropelle a alguien. No me ha pasado pero si he visto varios accidentes, además el estrés es agotador porque la movilidad la hace lenta esa cantidad de huecos”, dice Julio Suárez.

El testimonio de Julio Suárez es el de cientos de conductores que padecen los infortunios que les deparan unas calles destartaladas. Lo último, es tanto el desespero de las comunidades que han tenido que acudir a la Personería Municipal para interponer acciones populares para que la Alcaldía arregle las víasAquí vale traer a la memoria el lema de un foro de hace 27 años organizado por el diario El Tiempo: ¿Quién sacará a Ibagué del hueco?.  



También te puede gustar...