Crónicas

lunes, septiembre 07, 2020

El joven líder que da ejemplo en Planadas

En el país del mundo donde más asesinan líderes ambientales, en el sur del Tolima hay un joven determinado a dar la pelea por la preservación de la naturaleza. Es un ejemplo de valentía, tesón y superación. “Moriría contento si es por mi territorio”, dice. Por: Alejandro Hernández
El joven líder que da ejemplo en Planadas

Recuerdos amargos

A Edwar Avilés Olaya su padre lo intentó matar en varias ocasiones. En las montañas del sur del Tolima, históricamente golpeadas por la violencia política, cuna de las FARC, de eso poco y nada se percató, pues su padre fue su peor verdugo. “Mi niñez no fue agradable, sino cargada de sufrimiento y mucho maltrato. Estuvo marcada por la violencia intrafamiliar. Me tocó ver cómo mi papá golpeaba e intentaba matar a mi mamá; es algo que no se lo deseo a nadie”.

Edwar creció en la vereda La Primavera de Planadas, entre cafetales y matas de plátano. Aprendió a dar sus primeros pasos por caminos reales, trochas y carreteras destapadas. Su primaria la cursó en la escuelita de la vereda. De allí tuvo que salir porque sus hermanos menores pedían pista y la plata no alcanzaba para la educación de todos. Los grados sexto y séptimo los estudió los fines de semana, en el casco urbano de Planadas, y a la par, de lunes a viernes trabajaba.

Para cursar octavo y noveno de secundaria tuvo que trasladarse a Duitama, Boyacá, donde lo recibió uno de sus hermanos mayores. “Fue otra experiencia muy fea, traumática. Me hicieron mucho bullying, especialmente por ser campesino”.

No tuvo otra opción más que regresar a su pueblo natal. En el 2014 logró graduarse tras alternar por unos años su escolaridad con el trabajo y, de inmediato, a los 16 años de vida tuvo que valerse por sí mismo. Trabajó de bodeguero, de operario de piscinas, entre otras labores.

“A pesar de todo lo que viví, no hay nada como el campo. Pese a los años difíciles de mi niñez, agradezco haber nacido en el campo, fue gracias a eso que me enamoré de las comunidades que habitan este territorio y de los recursos naturales que es mi pasión defender”, afirma el joven planaduno.

AJOSEMAVHF

En el 2016, con 18 años, decidió limar algunas asperezas con sus hermanos y regresó a vivir junto a su madre, ahora en la vereda Berlín. Fue un nuevo comienzo, alejados de su padre. Ahí inicia su camino como líder ambiental en defensa de los recursos naturales de Planadas.

Aunque se reconoce como “una persona amargada” a raíz de sus experiencias, también recuerda que siempre tuvo el don del liderazgo. Lo que hoy en día aplica como conservacionista.

En esa época Edwar fundó la Asociación Protectora de Animales de Planadas (AJOSEMAVHF), junto a otros 18 jóvenes campesinos. “Al llegar a Berlín me di cuenta que había mucha tala de bosque, caza indiscriminada de especies en vía de extinción, tráfico de fauna y flora silvestre, se botaban mal los residuos, por lo que quise ayudar a mejorar todo esto. Me empecé a formar: soy certificado en radio, tengo diplomados en negocios internacionales, de sistemas, de manejo de agroquímicos, con el ICA en manejo de bovinos y caprinos, también soy ornitólogo y muchas cosas más”.

El proceso comenzó con la intención de trasmitir su pasión por la conservación de los recursos naturales y, a su vez, enseñarles a sus paisanos los conocimientos que adquirió en diversas formaciones académicas. “Quise vincular a muchos jóvenes que ya conocían la vereda Berlín. Siempre he sido así, con ganas de replicar lo que he aprendido”, cuenta él.

En estos casi cuatros años de AJOSEMAVHF, han logrado establecer 504 hectáreas de conservación. “Conformamos la asociación de jóvenes, porque sé que nosotros somos capaces de cambiar la mentalidad de los adultos”, explica Edwar, quien enfatiza que quiere dejarle un legado próspero a las próximas generaciones.

El sueño de ser líder social

Desde que empezó con la asociación, es consciente del peligro que corre como líder ambiental. De acuerdo con el reciente estudio de una ONG inglesa, Colombia es el país del mundo donde matan más ambientalistas. A esa triste realidad se enfrenta Edwar Avilés Olaya.

“Si tengo que morir protegiendo el territorio, lo haré feliz. Es mi pasión. Me han dicho que me van a hacer de todo, he recibido amenazas por los procesos que adelantamos. Por eso le he dicho a mi familia que si me llega a pasar algo, deben estar preparados”.

Edwar se siente orgulloso y afortunado de ser campesino, por tanto, resalta “que el campo mueve el país. Mi mamá siempre me ha inculcado el amor por el campo” y “pienso que se pueden hacer actividades agrícolas en la madre tierra sin afectar la conservación”.

Nunca ha considerado abandonar el campo. Sueña con formarse por fuera y regresar a implementar lo aprendido.  “Como líder social no pretendo dar órdenes, sino despertar la conciencia de los demás”.

En el camino se ha encontrado con más voces amigas, no solo son los jóvenes soñadores de Planadas. Recalca con cariño el apoyo del reconocido biólogo David Bejarano (Truman) y de la abogada animalista Holy Machuca. Constantemente lo guían. De hecho, Truman fue clave en el proceso que Edwar adelantó hace algunos meses para declarar al Gorrión Olivaceus como el ave emblemática de Planadas.

Retos y proyectos

Actualmente AJOSEMAVHF busca detener el trazo de una carretera en predios protegidos, lo que le ha traído problemas a Edwar con algunos vecinos. “La falta de conocimiento de las comunidades y nuestra falta de recursos para capacitarlas, es lo que nos trae estos inconvenientes. Seguiremos trabajando para crear sentido de pertenencia y amor por la madre tierra”.

Al consultarle a Edwar por su gran propósito en Planadas, responde sin titubear. “Quiero consolidar a Berlín como reserva de la sociedad civil. Que seamos una comunidad piloto, modelo, en procesos de conservación y aprender a vivir con las demás especies que tenemos en el territorio; algunas endémicas o semi-endémicas, que hemos sacado por expandir la frontera agrícola”.



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