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lunes, marzo 23, 2020

¿Y los mas pobres qué?

De manera compartida, el Municipio y el Ibal deberían asumir el costo de la factura de agua y alcantarillado de los estratos 1 y 2 durante el tiempo que dure la cuarentena, y doblar el subsidio del servicio de Aseo (por cierto, uno de los mas altos del país) durante lo que resta del año. Por: César Picón
¿Y los mas pobres qué?

Esta es la segunda columna que escribo para clamar a la Administración Municipal que expida un paquete de ayudas sociales para proteger a la población vulnerable durante la cuarentena total obligatoria. Los niveles de pobreza, desempleo y subempleo que tiene esta ciudad, ameritan un trato diferencial que, como no va a venir de Presidencia, debe solventarse aquí mismo y con recursos propios del Municipio.

En este momento las decenas de miles de familias pobres de Ibagué están a merced del giro adicional que prometió Duque para los programas Familias en Acción, Colombia Mayor y Jóvenes en Acción, y de la caridad que puedan promover algunas iniciativas de la sociedad civil y la alianza de los medios de comunicación que se han propuesto entregar mercados a quienes lo necesitan.

Así las cosas, a los mas pobres de Ibagué les va a ir muy mal durante estos días, pero lo peor es que, mientras la economía vuelve a tomar dinámica y ellos pueden volver a salir a “rebuscarse” la vida, se va a profundizar su pobreza con sus respectivas consecuencias sociales.

No solo es la comida, las necesidades básicas son mas y por eso valdría la pena poner algo de dinero en los bolsillos de esas familias. Propuse un giro con recursos del municipio a los mismos beneficiarios de los programas sociales arriba enunciados, esa plata no los va a enriquecer, va a servir para al menos mantener las actuales condiciones de esas familias. También propuse un bono alimentario para los vendedores ambulantes, recicladores de oficio, coteros, mineros de subsistencia, prostitutas y demás grupos de trabajadores que viven del día a día y que probablemente están padeciendo hambre y todo tipo de carencias. 

De manera compartida, el Municipio y el Ibal deberían asumir el costo de la factura de agua y alcantarillado de los estratos 1 y 2 durante el tiempo que dure la cuarentena, y doblar el subsidio del servicio de Aseo (por cierto, uno de los mas altos del país) durante lo que resta del año.

Por ultimo, un beneficio para el colectivo seria ampliar los plazos con descuento para el pago del Predial e Industria y Comercio para aliviar las perdidas que personas y empresas por igual tendremos que asumir por cuenta de la pandemia. 

Hace dos días subí a mis redes sociales un video haciendo esta propuesta y son numerosos los comentarios de personas que están viviendo una situación critica y suplican por un paquete de ayudas en tiempos del Coronavirus.

Es cierto que “Dios aprieta pero no ahorca”, pero pedirle a la gente que se quede en la casa cuando tiene muchas bocas que alimentar y no brindarle un soporte, es condenarla al hambre y la miseria. 

Según mis cuentas esas ayudas le costarían al Municipio alrededor de $8.500 millones, probablemente sea mas, los recursos los tiene el Municipio porque ya ha recaudado cerca de 40 mil millones de Predial. En este momento creo que la mayoría de la opinión publica estaría de acuerdo con que se sacrifique alguna obra o proyecto y se dirijan esos recursos a ayudar a la gente vulnerable de nuestra ciudad.

Puya: aplaudo la iniciativa de los medios de recoger mercados y entregarlos con la Cruz Roja y la Alcaldía a 1.500 vendedores ambulantes. Por favor: habiliten canales de pago virtuales para que la gente generosa pueda aportar sin salir de casa.



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