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lunes, diciembre 30, 2019

Pablo de Tarso y la institucionalización del negocio político del cristianismo

Después de establecer la muerte y resurrección de Jesús, Pablo continúa con su verdadero negocio leninista, el de organizar el nuevo partido llamado la comunidad cristiana… Por: Julio César Carrión Castro
Pablo de Tarso y la institucionalización del negocio político del cristianismo

Slavoj Zizek en su obra "El títere y el enano. El núcleo perverso del cristianismo", analizando la generalizada hipocresía social que lleva a la gente a cumplir con los rituales religiosos sin creer en ellos, y sin tomarlos en serio, como realizando una especie de cínico desplazamiento de las creencias a las conveniencias político-sociales. 

En este sentido se pregunta: “¿qué necesidad tenemos de religión en nuestros tiempos modernos?” y, recabando sobre las tesis de Nietzsche, dice: “Cuando uno lee las epístolas de San Pablo, no puede dejar de notar hasta qué punto se muestra directa y terriblemente indiferente respecto de Jesús, tomado como persona viva (el Jesús que no era aún Cristo, el Jesús prepascual, el Jesús de los Evangelios). 

Pablo prácticamente ignora por completo los actos, las enseñanzas y las parábolas particulares de Jesús, todo aquello a lo que Hegel se refirió luego como el elemento mítico de la narrativa de los cuentos fantásticos, de la mera representación (Vorstellung) prenocional.

En sus escritos Pablo nunca se interna en la hermenéutica, no intenta indagar “el sentido más profundo” de esta o aquella parábola, de éste o aquel acto de Jesús. Lo que le importa no es Jesús, entendido como figura histórica, sino solamente el hecho de que murió en la Cruz y resucitó de entre los muertos. 

Después de establecer la muerte y resurrección de Jesús, Pablo continúa con su verdadero negocio leninista, el de organizar el nuevo partido llamado la comunidad cristiana… Pablo como Lenin, (fue) el gran ‘institucionalizador’…”
Zizek Slavoj "El títere y el enano". (Pag. 18).



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