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martes, enero 07, 2020

El Tolima, su nuevo gobernador y nuevos alcaldes

Los seis primeros días del año que recién empieza, fueron de transición. A partir de este 7 de enero comienza el verdadero año, que será de grandes expectativas, pues todas las miradas se concentran en el resultado que alcancen los nuevos alcaldes y gobernador. Por: Henry Rengifo
El Tolima, su nuevo gobernador y  nuevos alcaldes

El Tolima tiene puestas todas las esperanzas en los 47 alcaldes que acaban de iniciar el periodo 2020-2023.

Cruzar los dedos para que por fin todos los municipios del Tolima tengan suerte con sus nuevos alcaldes, es un gesto que debería convertirse en clamor general.

Ante la reinante situación de abandono y atraso profunda por la que transitan la mayoría de los 47 municipios del Tolima, no queda más que implorar para que los nuevos alcaldes acierten en sus mandatos.  

El alto grado de desacierto con que han sido conducidos gran parte de los municipios tolimenses desde que entró en vigencia la elección popular de autoridades locales en 1988, obedece a que los alcaldes han llegado a ese cargo, unos, por ego y a ganarse el título de alcalde, y otros, en búsqueda de intereses personales. Los  comprometidos con hacerle un aporte de servicio desinteresado a la comunidad, se pueden contar en los dedos de la mano.

Se espera, entonces, con singular avidez que los recién posesionados alcaldesas y alcaldes, estén a la altura y exigencia del momento. 

Las comunidades en los diferentes municipios anhelan alcaldes visionarios y comprometidos, alcaldes alejados de los egos y mezquindades, alcaldes que escuchen e interpreten las necesidades de sus gobernados. Alcaldes con una alta dosis de ética y transparencia, justos y responsables. Alcaldes, líderes capaces de dar el viraje que se necesita.

No sobra decir, así suene recurrente, que la privilegiada ubicación geográfica del Tolima, lo hace un territorio estratégico para generar inmensas oportunidades, por ello es inconcebible que municipios  con fortalezas en distintos frentes, acusen en la actualidad un cuadro desolador, que se traduce en un irredimible pesimismo.

Como ejemplo de esa falta de compromiso y visión, se refleja en lo que este portal,  El Cronista.co registró hace apenas unos días, sobre lo que acontece con el municipio de Ambalema. La lectura de los testimonios ahí expuestos, dejan ver el desgobierno que por años y años  allí ha primado. Ambalema hace rato ha debido ser el motor del turismo en el Tolima. Lo que hoy presenta es un panorama triste.

 Saber que esa es la constante en el resto de municipios. Basta mirar lo que ocurre en municipios como Líbano y Mariquita, donde los malos gobiernos prácticamente enterraron los sueños de pujanza y grandeza.

Los nuevos alcaldes deben ser conscientes que hoy hay unas comunidades empoderadas y más activas a la hora de exigir resultados. No pueden olvidar la trascendencia del papel que van a jugar las redes sociales en el momento de  fiscalizar sus acciones de gobierno. 

Las comunidades que no encuentren en los medios de comunicación tradicionales una información medianamente  objetiva, van a hallar en las redes sociales una alternativa. 

Que los alcaldes tengan en cuenta esta nueva realidad a la que se van a enfrentar. 

 A gobernar con pulcritud y eficiencia, o de lo contrario serán blanco de las implacables redes sociales.

En el caso del gobernador Ricardo Orozco, por supuesto, la expectativa no es menor. Se requiere que Orozco sea un gobernador que articule, que su filosofía esté enmarcada en la unión y en cero sectarismo político que en el pasado tanto daño le causó al Tolima. 

Existe la tranquilidad de su discurso conciliador del cual hizo gala en campaña. Por eso la expectativa es grande alrededor de los 47 nuevos alcaldes y el nuevo gobernador.

* Autor del libro "Las claves de los buenos alcaldes".



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