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jueves, noviembre 12, 2020

Carlos E. Castro Acero: uno de los protagonistas del siglo XX

Fue publicado el libro Carlos E. Castro Acero, historia de un empresario ejemplar. Una obra que deberíamos revisar. El aporte de este hombre a lo que hoy llamamos Tolima, es demasiado importante para olvidarlo. Debemos volver a nuestra memoria para construir el futuro. Por: Carlos Pardo Viña
Carlos E. Castro Acero: uno de los protagonistas del siglo XX

En 1995, Pijao Editores publicó Protagonistas del Tolima Siglo XX, un libro referente en la historia del departamento, el más solicitado durante varios años en la Biblioteca Darío Echandía del Banco de la República y cientos de veces citado (a veces plagiado) en investigaciones académicas. El equipo, liderado por Carlos Orlando Pardo, incluyó escritores y periodistas con una importante trayectoria. En los consejos de edición, se definió que se incluirían personas nacidas en el Tolima que hayan tenido resonancia a nivel nacional o internacional. Hoy, cuando bajo la dirección editorial de Luz Merly Castro se publica el libro Carlos E. Castro Acero, historia de un empresario ejemplar, siento que su nombre pudo haber sido parte de la lista de 133 personajes de la literatura, el arte y la ciencia. Qué hombre importante para el departamento fue.

Carlos E. Castro Acero nació en Mosquera (Cundinamarca) en 1891 y murió en Ibagué en 1965. Descendiente de judíos sefarditas, su alma curiosa lo llevó a desentrañar desde niño el corazón de las máquinas con las que se enfrentaba. Trabajó en el Ferrocarril del Norte y, entre 1910 y 1914, en la Casa de Cuervo, una destilería de la sabana de Bogotá donde aprendió el arte de la destilación que lo obsesionaría el resto de su vida.

Carlos E. Castro Acero fue esencialmente un inventor y un gestor empresarial. En 1914, su primera creación, el tridestilador, fue reseñada por los más importantes diarios nacionales por su capacidad de innovar el proceso de destilado y, en la segunda década del siglo XX, el filtro Ceca se unió a un puñado de innovaciones tecnológicas que convirtieron la destilación rudimentaria en una suerte de alquimia maravillosa con la que este ibaguereño por decisión, creó inolvidables bebidas.

Fundador de la Fábrica de Licores del Tolima y de la Central Vinícola del Tolima, los licores producidos bajo la mirada de Castro Acero, obtuvieron los más importantes premios nacionales e internacionales. Su labor, como gerente de la Fábrica de Licores, fue realmente impresionante: multiplicó por diez los ingresos para el departamento.

El 20 de agosto de 1948, un incendio acabó con la Fábrica. Todo quedó en cenizas. Sin embargo, con la fuerza incontenible de su carácter, en tan sólo 52 días la reconstruyó y la puso en operación. Durante cincuenta años, Castro Acero fue el alma de la producción de licores en el Tolima. No fueron pocos los obstáculos. Los ánimos políticos de entonces, como los de ahora, siempre se han opuesto a la tarea de muchos de nuestros coterráneos.

Qué importante para la historia y la memoria de Ibagué y del Tolima que aparezca este libro que reedita, además, 20 años, un texto dictado por el mismo Carlos Evaristo Castro Acero y escrito por el inolvidable Cesáreo Rocha Castilla. Es una crónica maravillosa a la que se suman los textos de Luz Merly Castro, su hija, Armando Gutiérrez Castro, nieto de Castro Acero y el prólogo de Cesáreo Rocha Ochoa.

Un viaje a nuestra memoria, al alma de un hombre que logró escribir con su mente innovadora y su generosidad, parte de la historia de nuestra tierra.



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