Análisis

miércoles, septiembre 16, 2020

Al sentirse en minoría, Robledo se retira del Polo para mantener su candidatura presidencial

El retiro del senador Jorge Enrique Robledo del Polo Democrático, es el comienzo de la decantación de candidaturas a las elecciones presidenciales de 2022, en los sectores alternativos.
Al sentirse en minoría, Robledo se retira del Polo para mantener su candidatura presidencial

A menos de dos años de la campaña presidencial del 2022, los sectores alternativos oficializan una división que desde siempre ha existido. 

Para nadie es un secreto que el Movimiento Obrero Independiente Revolucionario (Moir), al que pertenece Robledo, siempre ha mantenido posiciones distintas frente a las que han sostenido otros movimientos, como la Colombia Humana y el partido comunista, entre otros. 

En consecuencia, la escisión planteada por el senador del Polo (Moir) no es más que la oficialización de algo que estaba latente desde hace muchos meses, y solo ahora, después de sentirse en minoría se retira para sostener su candidatura presidencial, pues ya la mayoría de los integrantes de esta coalición están definidos con la precandidatura de Gustavo Petro, incluyendo la representación del congreso, encabezada por los senadores Iván Cepeda y Aida Abella. Es de recordar que la UP en días recientes avaló el nombre de Petro como candidato a la primera magistratura.

Desde siempre Robledo ha sido criticado por sus posiciones sectarias y dogmáticas, pero ahora, en algunos círculos políticos de Bogotá e Ibagué, se conjetura que su salida del Polo forma parte de una estrategia preparada de antemano, para abrirle el paso a la candidatura de Sergio Fajardo, donde el expresidente Santos, jugaría su papel en la formación de un sector de centro-derecha para apoyar a Fajardo, a  quien varios sectores políticos le critica sus débiles posturas frente a todo lo que sucede en el país. Hay quienes opinan que la excanciller María  Ángela Holguín, quien sostiene una relación sentimental con el excandidato presidencial Fajardo, sería pieza clave en el engranaje para que el expresidente Santos lidere ese agrupamiento de fuerzas. 

Así las cosas, tendríamos un escenario político un tanto confuso, donde sectores de derecha moderados y de centro buscarían un candidato variopinto como Fajardo; la ultraderecha con el candidato uribista y la centro izquierda con Petro, donde los partidos: Liberal y Conservador, por lo desprestigiados que se encuentran y por su escasa convocatoria política, se sumarían a los dos primeros. 

Entretanto, Petro, continuará con su propuesta de "Un pacto histórico", donde se propone concentrar una serie de fuerzas políticas y sociales y arrastrar con bases del Partido Liberal y de los Verdes que no le caminan a Fajardo. 

Esto nos lleva a pensar, desde hora, que se repetiría el escenario de las elecciones de 2018, donde Petro se enfrentará nuevamente a una coalición de derecha, integrada por el uribismo, un sector que apoye a Fajardo y el partido Conservador. 

Se repetirá la campaña del miedo fincada en el castrochavismo, el neocomunismo o lo que ahora han denominado  'las nuevas Farc", todo con el fin de asustar a la gente. La diferencia es que hay otras realidades, el uribismo ha perdido fuerza y el fajardismo se ha ido debilitando. Por eso, es supremamente difícil hablar de lo que va a pasar en los siguientes meses, y menos predecir un resultado electoral, cuando el ambiente está enrarecido.
De todas maneras no somos magos ni pitonisas para avizorar lo que pueda ocurrir de aquí al 2022, más en política donde todo cambia permanentemente. Pero de no ocurrir nada extraño, ni que la Registraduría le meta la mano al conteo de votos, se podría pensar no solo en el cambio de estilo de gobierno, sino de modelo social y económico.

El gobierno de Duque no es el competente para sanear la crisis, mucho menos para atenuarla en pandemia, su esquema de gobierno está agotado y las contradicciones del voraz capital neoliberal agudizarán más las dificultades de gobernar. Con su mal gobierno, Duque les está poniendo en bandeja de plata a los sectores alternativos la posibilidad de ser alternativa gobierno por primera vez en la historia del país.
Por el momento, el que está aprovechando mejor el descontento y canalizando el inconformismo social es Petro, así Robledo salga abrirle el camino a Fajardo. 

Entre tanto, sectores independientes insisten en que la única fórmula para derrotar la ultraderecha, es que los 'alternativos' vayan a una gran consulta para escoger candidato único y en esa consulta debe estar Petro, que es a lo que se niegan sectores recalcitrantes dentro de la misma izquierda.

Si de nombres se trata que podrían jugar en esa consultan, hoy saltan a la palestra Camilo Romero, Iván Marulanda Gómez, Ángela María Robledo, Alejandro Gaviria, Humberto de la Calle y desde luego Gustavo Petro, entre otros.



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