Salud

sábado, agosto 01, 2020

Se perdió lo ganado en embarazos en adolescentes

Para finales del 2019, el ICBF socializaba la reducción de embarazo adolescente en ciudades como Manizales, Medellín, Cali y Bogotá donde se bajó en 1,61% los nacimientos en madres entre los 10 y 19 años para el año 2018. En tiempos de pandemia se perdió terreno.
Se perdió lo ganado en embarazos en adolescentes

Un llamado a los gobiernos regionales y locales hacen los organismos multilaterales para que trabajen en medio del confinamiento programas de prvención de embarazos en adolescentes, problemática que ahonda aun más la crisis de pobreza en naciones como la nuestra. 

De acuerdo al informe de la ONU presentado en el primer semestre 2020 indica que si los confinamientos siguen durante seis meses, 47 millones de mujeres en países de renta media y baja no tendrán acceso a anticonceptivos modernos.

Una investigación del Fondo de Población de la ONU, junto a Avenir Health, la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos y la Universidad Victoria, de Australia, revela otros problemas para las mujeres. La violencia de género aumenta en un 20% durante los períodos de encierro, por lo que habría 31 millones de casos de abusos adicionales para un confinamiento de seis meses.

“Los datos muestran el catastrófico impacto que puede tener pronto el COVID-19 en las mujeres y las niñas de todo el mundo”, dice la doctora Natalia Kanem, la directora ejecutiva del Fondo  que admite que son cálculos provisionales que dependerán de cómo evolucione la pandemia.  

Los programas para erradicar la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil también sufrirán retrasos. En la próxima década, dos millones de niñas adicionales serán mutiladas y 13 millones de menores de edad más se verán forzados a casarse.

El estudio cubano 

“En la Región de Las Américas la tasa media de fecundidad entre las adolescentes es de 65 por 1000 mujeres de entre 15 y 19 años.  Por ello, la magnitud del problema hace que el término "epidemia" no se aleje de la realidad, indica el estudio de Toro-Huamanchumo CJ, Smith Torres-Román J, Bendezú-Quispe G. Embarazo en la adolescencia: abordando la epidemia. Rev Cubana Med Gen Integr. 2016;32(4):1-3.

A continuación el resumen del estudio: 

Se estima que a nivel mundial 16 millones de adolescentes entre los 15 y 19 años experimentan un parto. Adicionalmente, en los países de medianos y bajos ingresos, aproximadamente 1 millón de mujeres menores de 15 años dan a luz anualmente. 

Diversas consecuencias emergen de esta problemática. El abandono académico, la pérdida de autonomía, la interrupción de relaciones sociales y el estancamiento en el desarrollo personal, se suman a la depresión y a la ya deteriorada autoestima de la madre adolescente. Además, las oportunidades laborales disminuyen considerablemente, lo cual genera un serio problema socioeconómico en la triada madre, familia y comunidad.2-4 
El embarazo precoz tiene consecuencias desfavorables para la salud de la madre y del niño. Algunas son: mayor riesgo de eclampsia, infecciones sistémicas, endometritis puerperal, bajo peso al nacer, parto pretérmino, abortos y condiciones neonatales severas que incluyen la muerte temprana intrahospitalaria.3,5 

Se considera que las complicaciones maternas son la segunda causa de muerte de mujeres entre los 15 y 19 años a nivel mundial, lo cual está íntimamente relacionado a la práctica de abortos inseguros.2,3 
Es necesaria una mejora de las intervenciones en el cuidado de la salud de la adolescente, resaltando la prevención del embarazo precoz, y la prevención de los resultados reproductivos adversos en las gestantes adolescentes.6,7 
P
ara combatir este problema, es clave la intervención adecuada y oportuna a nivel de individuo, familia, comunidad, sistemas de salud, políticas y leyes. Por ello, es necesario la implementación y fortalecimiento de programas de educación sexual, incremento de las oportunidades educativas con programas de soporte socioeconómico, concientización en el uso de métodos anticonceptivos, prevención del aborto no seguro, e incremento de los cuidados pre y postnatales, ampliando la cobertura de los programas de salud familia.2,6,7 Un ejemplo a tener en cuenta es la estrategia nacional implementada en Inglaterra, denominada 

"Teenage Pregnancy Strategy". Esta iniciativa ha mostrado excelentes resultados a partir de esfuerzos que buscaron lograr el cumplimiento de un doble objetivo inicial: reducir el 50% de las tasas de concepción en menores de 18 años, y mitigar la exclusión social en padres adolescentes mediante el aumento de su participación en la educación, empleo o formación profesional.8 

El embarazo adolescente es una problemática que requiere de un triple abordaje: social, educativo y de salud. Es necesario que se implementen estrategias (principalmente en los países en vías de desarrollo) que afronten el tema desde la raíz. La adolescencia debería ser una etapa de crecimiento académico, madurez psicológica y de desarrollo social. El embarazo debe ser una dicha para la futura madre, no una carga más. 

En este link encuentra el resumen y las citas bibliográficas
https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=79132


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