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miércoles, abril 07, 2021

Precluyó proceso contra G.A. Jaramillo por presunta falsificación de firma a un muerto

En audiencia pública el Juez Primero Penal del Circuito der Lérida, tomó la decisión al no encontrar méritos para encausar al exalcalde de Ibagué, en un proceso salpicado de judicialización política por parte de los adversarios de G.A. Jaramillo.
Precluyó proceso contra G.A. Jaramillo por presunta falsificación de firma a un muerto

En una audiencia que se prolongó por dos horas, el Juez Primero Penal del Circuito de Lérida (norte del Tolima), Hugo Ernesto Rubio, precluyó el juicio que se seguía contra el exalcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez y su exesposa Vilma Gómez, por los presuntos delitos de falsedad documento público y fraude procesal. 

La audiencia se había convocado a solicitud de la Fiscalía 31 con sede en esa misma localidad, que después de realizar una investigación por más de cuatro años no encontró indicios contra el exmandatario de Ibagué y la señora Vilma Gómez, en el sentido que hubieran cometido delito alguno, tal y como lo presentaron los enemigos políticos del exfuncionario y de algunos medios de comunicación adversos a esa administración. Esta iniciativa también fue avalada por la Delegada de la Procuraduría que intervino en la audiencia.  

La medida que se tomó en esta audiencia esta prevista en el artículo 332 del Código de Procedimiento Penal que establece la causales de precisión cuando en desarrollo de una acción penal se presentan causales que eximan de responsabilidad a los sindicados. 

Como se recordará, este mediático caso se remonta al 28 de diciembre de 2011, cuando el entonces alcalde Jaramillo y su esposa Vilma, cerraron un negocio legal con su familiar Gabriel Jaramillo Roncancio, en el que este vendía una parte de una finca en antiguo Armero, con escritura 3890 de la notaria Primera de Ibagué, correspondiente a 27 hectáreas, por un valor de 33 millones de pesos, por donde pasaba una servidumbre para construir un canal que llevaría el agua al predio de Jaramillo, pero cuya escritura aparece firmada el 11 de julio de 2012, fecha en la cual Gabriel Jaramillo, ya llevaba 30 días de haber fallecido. 

Los enemigos políticos del exalcalde Jaramillo, aprovecharon estas circunstancias para protagonizar el  escándalo, apoyados en algunos medios de comunicación, afirmando que Jaramillo supuestamente había negociado el predio con un muerto que había firmado las escrituras. 

El hecho real y como lo informó este portal a su debido tiempo, efectivamente Gabriel Jaramillo Roncancio, había pasado a firmar las escrituras cuando aún se encontraba vivo, y se esperaba que Guillermo Alfonso Jaramillo lo hiciera, posteriormente cuando le quedará tiempo, ya que en aquel momento se desempeñaba como secretario de Salud de Bogotá en la administración de Gustavo Petro y no disponía de tiempo. 

A los funcionarios de la notaria Primera a cargo de Doris Mora Orrego, se les olvidó numerar y fechar la escritura al momento de haber sido firmada por Gabriel Jaramillo Roncancio, quien fue el primero en firmar el documento y que de acuerdo a la norma, tendría que aparecer con fecha y número de este día, pero solo lo hicieron después que firmó G.A. Jaramillo, hecho que aprovecharon los adversarios del exmandatario para armar el escándalo mediático, y utilizar al señor Hernán Jaramillo, uno de los hijos de Gabriel Jaramillo, para instaurar la demanda.

En resumen, los únicos responsables de este problema fue la notaria que falló en numerar y fechar oportunamente la escritura a su debido, puesto que se comprobó con testigos y los peritazgos grafológicos que la firma pertenecía verdaderamente a Gabriel Jaramillo, que no hubo ninguna falsedad ni se cometió delito alguno. 

Por este mismo error fue investiga la notaria Primera Doris Mora Orrego, a quien también la Superintendencia de Notariado y Registro absolvió, al considerar que no hubo ningún delito y que no obraron de mala fe, sino que se trató de una falla que se presenta con alguna regularidad en las notarías.

Consultado el abogado Gonzalo Parra, defensor de Jaramillo, señaló que: “Los enemigos políticos de su poderdante, perdieron los 500 millones de pesos que le pagaron al bufete de Jaime Granados, por querer politizar la justicia, por querer ganar en los juzgados lo que perdieron en las urnas”.  



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