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lunes, septiembre 13, 2021

Orozco, un gobernador trochero

Relato del viaje de dos días por parajes cordilleranos del Norte tolimense.
Orozco, un gobernador trochero

Por: Oficina de prensa Gobernación del Tolima


Ricardo Orozco llegó a lomo de mula  a San Fernando, a lomo de “mocho” para ser más precisos. Un caballo de trabajo zaino, muy manso, lo llevó desde la vereda San Jorge, en un recorrido que tardó un poco más de una hora.

Arribó hasta allí a usanza antigua, como lo han hecho por décadas varias  generaciones de familias campesinas que habitan en  estas lejanas tierras. San Fernando es un caserío de El Líbano  incrustado en la cordillera norte tolimense. Cientos de familias se dedican al cultivo de café y plátano. Se llega hasta  allí luego de varias horas de recorrido por una carretera veredal a la que el invierno le ha pasado, dramáticamente, la cuenta de cobro.

En este paraje, que como dicen allá “tiene nube propia” porque llueve en cualquier momento, el gobernador Orozco, tras apearse del caballo, presidió un encuentro para escuchar a los lugareños y para hacer compromisos. Primero, el gas domiciliario rural y segundo la recuperación de la maltrecha carretera.

En El Líbano, la instalación del gas domiciliario beneficiará a 830 familias campesinas residentes en  las veredas Santa Bárbara, La Mirada, La Trina, San Jorge y los corregimientos de San Fernando y Santa Teresa. Precisamente, ese era el principal objetivo de la visita del gobernador, secretarios y sus  colaboradores inmediatos a este municipio. En San Fernando, ante la principal petición de los lugareños, el mandatario se comprometió con la recuperación de la vía, porque los estudios y diseños ya fueron presentados por la Alcaldía. 

El día anterior, Orozco había comenzado su periplo de dos días en San Sebastián de Mariquita. Allí, entregó la Central de Consulta Externa del hospital San José, un proyecto esperado por más de cinco años. Luego, presenció la firma de la escritura por la cual el Gobierno mariquiteño cedió un lote de cinco hectáreas para la construcción de la Sede Norte de la Universidad del Tolima. Seguidamente, el ejecutivo seccional dio inicio a las obras de pavimentación de la vía que del populoso barrio Los Àlamos conduce al aeropuerto José Celestino Mutis.

Seguidamente, la caravana se trepó a la cordillera. En jurisdicción de Convenio, el Gobierno Seccional  socializó el gas domiciliario en Santa Bárbara y La Mirada, dos de las más importantes veredas de ese corregimiento libanense. Bien entrada la noche, la agenda del sábado terminó en La Trina, uno de los destinos turísticos preferidos de los libaneses, con gran potencial de desarrollo en este sector económico. Allí, el gobernador reveló que la demora en procesos licitatorios para la pavimentación se debió a la inclusión de un tramo conocido como La Curva, ubicado a la salida del área urbana de El  Líbano. 

La jornada maratónica, por parajes y carreteras veredales, del gobernador Ricardo Orozco y su equipo terminó en la noche del domingo en Santa Teresa, otro ruidoso caserío de El Líbano de gran dinamismo comercial y centro de acopio de la producción agropecuaria de esa región.
El viaje de dos días a la cordillera del Norte le ha dejado a Ricardo Orozco y a su equipo  varios desafíos. El primero, la necesidad de tener la maquinaria nueva lo más pronto posible en las vías cordilleranas que el invierno intenso ha destruido; en tal sentido, esta semana se avanzará, significativamente,  en los procesos licitatorios.

El segundo desafío está relacionado con la necesidad de seguir construyendo proyectos de vida a través de estrategias exitosas como la gratuidad educativa y  la modernización del sistema público de salud; entre otras. 

Finalmente, ir a lugares apartados ha significado, para el Gobierno del Tolima, un verdadero ejercicio de retroalimentación de realidades que se  viven en las regiones y que no se ven desde las oficinas en la Capital.



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