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viernes, enero 08, 2021

El último tiroteo en el congreso de USA

Este es un enfoque histórico distinto al ofrecido por la prensa tradicional del asalto al Congreso de los Estados Unidos, realizado por las milicias terroristas supremacistas blancas que entraron armadas al Capitolio instigadas por Donald Trump.
El último tiroteo en el congreso de USA

Esta es una nota que circula, al parecer, por algunas rede sociales y que a nuestro portal la la hizo llegar el excongresita tolimense Jaira Rivera Morales. 

Por considerarla de interés, al presentar una visión distinta a las conocidas en la gran prensa, y registrar hechos históricos rigurosos que sucedieron en el mismo escenario, pero por motivos distintos, transcribimos el texto del citado documento.   


 "La última vez que alguien entró armado en el Congreso estadounidense fue el 1º  de marzo de 1954, cuando un comando armado de independentistas puertorriqueños encabezados por Lolita Lebrón (dirigente del comando), Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero, independentistas puertorriqueños realizaron un tiroteo al interior del recinto. 

Dispuesta a morir. Era la actitud con la que Lolita Lebrón Sotomayor, líder nacionalista, capitaneó un asalto al Congreso de EE UU en 1954 para reclamar la independencia de su país. No murió, pero pasó en prisión 25 años hasta que el presidente Carter, en 1979, le concedió el indulto. Lebrón falleció el domingo 1 de agosto de 2.010 en San Juan, Puerto Rico. Tenía 90 años.

La acción de dicho comando fue en protesta por la decisión de Estados Unidos con la aprobación de la ONU de retirar a Puerto Rico de la lista de territorios coloniales. Estuvieron 24 años presos. 

“No vine a matar a nadie, vine a morir por Puerto Rico!”, gritó la activista en el momento en que fue arrestada por disparar en el Capitolio. Minutos antes, cuando Lolita y otros independentistas llegaron a la galería de las visitas de la Cámara, ella se incorporó y clamó: “¡Viva Puerto Rico libre!”; y sacó la bandera de su país. Luego abrieron fuego utilizando armas automáticas. Realizaron alrededor de 30 disparos y cinco congresistas resultaron heridos, uno de ellos gravemente en el pecho.

El asalto fue diseñado por el dirigente nacionalista Pedro Albizu para protestar por la implantación del ‘Estatuto de Estado libre asociado’ en 1952. Entonces ella tenía 34 años y era delegada del Partido Nacionalista en Nueva York. “Me pidió que atacara el Pentágono, la Casa Blanca, el Capitolio y la Corte Federal. No teníamos tanta fuerza y nos limitamos al Capitolio. Allí nacieron todas las leyes que nos someten. Iba dispuesta a morir”, confesó. 

Defendía entonces Lebrón que la lucha armada era el último recurso de los pueblos. “Los libertadores no somos unos matones, pero no existía otra manera de reclamar”.

El 6 de enero; antier las milicias terroristas supremacistas blancas entraron armados al Congreso instigados por Trump quien aun ejerce como presidente e intentaron dar un golpe de Estado, banalizaron todo el edificio por dentro.

Los detalles ofrecidos por la alcaldesa y el jefe de policía de Washington dan una idea de las dimensiones del caos, como lo  explicaron en rueda de prensa;  además de los cuatro muertos, uno de ellos una mujer alcanzada por tiros de la Policía, hubo decenas de heridos entre ellos varios policias y hay una decena de detenidos, y numerosas armas fueron incautadas a los manifestantes.

Fusiles, pistolas, bombas artesanales y cócteles molotov.

El jefe de la Policía Metropolitana de Washington, Robert Contee, explicó cómo un agente de policía descargó su arma en el Capitolio cuando entraron los manifestantes, alcanzando a una mujer. “Fue trasladada a un hospital donde, después de fracasar todos los esfuerzos para salvar su vida, fue declarada muerta (...) Además , hubo otras tres muertes reportadas en el área alrededor del Capitolio, de una mujer y dos hombres”. 

También cabe decir que al menos 14 oficiales de la policía metropolitana resultaron heridos durante las manifestaciones.

“Hasta las nueve y media de la noche, se realizaron 52 arrestos. Cuatro por portar pistolas sin licencia, uno por posesión de armas prohibidas y otros 47 relacionados con violaciones del toque de queda y entrada ilegal. Además, se han recuperado dos explosivos artesanales y, dentro de un vehículo, un arma de largo alcance y cócteles molotov. También en los terrenos del Capitolio de los Estados Unidos”, concluyó.

Muchos analistas se preguntan por qué las fuerzas del orden permitieron que las cosas llegaran al punto del ingreso de los manifestantes armados al congreso sabiendo desde días y horas antes que ya habían amenazado con la acciones realizadas. 

¡Si esto lo hubieran hecho activistas negros o latinos, habrían cientos de muertos y miles de arrestados!

¿Qué va a pasar con el instigador directo de las acciones (Trump)? ¿Y a los supremacistas blancos también les caerá la fuerza de la ley como si fueran negros, latinos o independentistas puertorriqueños?



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