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martes, marzo 24, 2020

Animalistas denuncian que continúa cacería en plena cuarentena

Mientras en otros lugares las buenas noticias son los animales que aprovechan la ausencia de humanos para tomarse libremente las ciudades, en Ibagué los animalistas denuncian que se están cazando diferentes especies nativas, sin al menos respetar la cuarentena decretada por las autoridades.
Animalistas denuncian que continúa cacería en plena cuarentena

De acuerdo con animalistas, que se han comunicado con ElCronista.co , en los últimos días no ha cesado la caza de diversas especies en la periferia de Ibagué. Individuos inescrupulosos continúan disparándoles a los animales nativos y migratorios.

Se ha informado que en el sector de la Martinica (parte baja) “se están presentando actividades de caza ilegal de especies nativas como lo son los guaties, borugos, monos nocturnos, que dicho sea de paso están en peligro de extinción; además de otras especies que están siendo presa de los cazadores”.

Las dos últimas noches se han hecho más frecuentes los disparos en el ‘rincón de las palomas’, sector de la Martinica. “Necesitamos apoyo de la comunidad y de las autoridades, están asesinando las especies nativas”, denuncian los animalistas. Los disparos se intensifican hacia las 9:00 pm, según lo mencionan.

De otro lado, hace una semana se informó que se estaban cazando águilas cuaresmeras sobre el Cañón del Combeima. Pues bien, al parecer las denuncias no han surtido efectos, ya que se les continúa disparando en horarios nocturnos. Es de recordar que estas aves migratorias llegan cada año a territorio tolimense, precisamente en época de Cuaresma.

En la noche de este pasado lunes, una fuente le informó a ElCronista.co que, “los cazadores están de fiesta, están tirándole a las cuaresmeras en la vereda Cay. En estos momentos de soledad no hay quien los persiga y detenga”. 

Esto sucede porque las águilas entre las 4:00 pm y 5:30 pm se dirigen hacia el Cañón a buscar un sitio donde descansar, después de pasar todo el día en el sector norte de Ibagué. Los cazadores serían moradores de esta zona rural de la capital tolimense.

Vale la pena recordar que la caza deportiva es una práctica ilegal según resoluciones emitidas en Colombia durante los últimos años. Incurrir en este delito podría traerle a su infractor hasta cuatro años de prisión, y una multa incluso de 10.000 salarios mínimos. 

Los animalistas esperan que la Policía Ambiental y la Corporación autónoma Regional del Tolima (Cortolima) tomen acciones eficaces para detener estas actividades que atentan contra las especies de la región, y las que están de visita. Además, las otras autoridades deberían hacer respetar las medidas de aislamiento que han decretado, ya que están siendo violadas por los cazadores en horarios nocturnos.



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